El Sueño de Morfeo se pierde en su propio camino

El nuevo trabajo de El Sueño de Morfeo, Nos vemos en el camino, salió a la venta ayer precedido por una amplia campaña de promoción que, como no podía ser menos, culminó con un concierto de presentación.
Poco entusiasmo entre el público, más interesado en cotillear acerca de la boda de la cantante con el popular corredor de Fórmula 1 que en la actuación que, además, fue un tanto deslucida. Gaitas y flautas desafinadas, unos movimientos exagerados del guitarrista (Juan), que más creía estar en un macroespacio de conciertos que en la Joy Eslava y, unos taconazos que apenas permitieron que Raquel se moviera al ritmo de la música son las notas destacadas.
A pesar de la pésima puesta en escena, carente de interés para la mayoría de los asistentes, es cierto que El Sueño de Morfeo consiguió que la gente se moviera al ritmo de sus canciones más famosas: Esa soy yo y Nunca volverás. Poca emoción, sin embargo, ante el último single.
Y es que de donde hay no se puede sacar. Sin el apoyo mediático tanto de la productora Globomedia como del romance con el asturiano, El Sueño de Morfeo no pasaría de ser un producto del montón, como tantos del mercado.
Escrito por SusieQ |
18 de Abril de 2007 con
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